¿Qué se aprende en el Camino de Santiago? Las lecciones de la ruta jacobea son, sin duda, una de las razones por las que miles de personas se animan a hacer el Camino de Santiago cada año. Algunas de ellas incluso visitan el Camino varias veces en su vida.

¿Qué valores puede aportar a tu vida y qué se aprende en el Camino de Santiago?

Es inevitable pensar que cuando hacemos el Camino de Santiago estamos buscando algo diferente dependiendo de nuestras necesidades vitales. Embarcarse en este tipo de aventura es algo que todos deberíamos hacer al menos una vez en la vida. Lo que se aprende en el Camino de Santiago se hace haciéndolo, y por mucho que los busques no los vas a encontrar, y es curioso por que siempre son ellos los que llegan a ti cuando menos te lo esperas.  ¿Qué puede aportarte el Camino de Santiago? Aquí te lo contamos:

La aventura de vivir algo nuevo

La aventura del Camino de Santiago empieza el mismo día que te planteas este viaje, lo preparas y pleneas con sumo cuidado. Te preparas físicamente para ello y estás dispuesto a lidiar con las vicisitudes del mismo. Es esfuerzo es una constante durante el Camino y la recompensa la encuentras al final. La ilusión por recorrer cada kilómetro, la satisfacción de cumplir metas día a día son el mayor premio que el Camino te otorgará y solo tú le encontrarás el sentido. 

Compañerismo

Qué se aprende en el Camino de Santiago

Qué se aprende en el Camino de Santiago

Este es un valor que perdemos en las ciudades, donde llevamos una vida mucho más individualista, y solitaria. La empatía es un valor que se está perdiendo y que necesitamos para entendernos mejor entre unos y otros. Durante el Camino de Santiago recuperamos este valor, empatía, compañerismo, compartir… y es que todos necesitamos de todos, solo de este modo podemos conseguir nuestros objetivos.

La satisfacción de ver cómo con tu pequeña ayuda o aportación puedes hacer a otros un poco más felices es una máxima dentro del Camino, ya sea en forma de compartir un poco de comida, una conversación o unas tiritas para tus pies. Son pequeñas cosas que te harán recuperar la fé perdida en el ser humano.

Lo material

Durante los preparativos previos al viaje quizás pienses que necesitas llevar muchas cosas al Camino de Santiago, y es probable que caigas en el error de llenar tu mochila de “porsiacasos”. 

El Camino de Santiago te enseña a prescindir por completo de todo lo material, te enseña a que vivir con lo mínimo hará tu viaje mucho más fácil aplicando la fórmula menos es más, solo de esta manera disfrutarás mucho más plenamente de la experiencia. El Camino de Santiago te enseña a centrarte en lo que es realmente importante, CAMINAR.

Improvisación 

Tendemos a llevar siempre todo preparado al milímetro cuando viajamos; lugares a visitar, donde dormir, donde comer.. y como no en el Camino de Santiago también será necesario hacerlo. El arte de la improvisación es algo que aprenderás a lo largo de la ruta, incluso si eres de esos que les gusta llevar todo super organizado y planificado. Muchas cosas captarán tu atención en cada momento y dejarás de preveer hasta el lugar donde ir a tomar un café.

Pero también es importante que sepas que una de las cosas que se aprende en el Camino de Santiago es que aparecerán imprevistos, como lesiones inesperadas, dificultad para encontrar alojamientos.. etc, Todo ello te obligará a tomar decisiones sobre la marcha y aceptar las cosas tal y como vienen. Acabarás el Camino aprendido que no pasa nada si las cosas no salen tal y como las habías planeado, aprenderás a adaptarte.

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